La propuesta oficial reduce la alícuota del 35% al 31,5%, y los mandatarios aliados advierten que eso implicaría una pérdida de unos 3 billones de pesos para sus distritos.
Desde el Ejecutivo, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió la medida como un incentivo para crear empleo y explicó que el impacto fiscal recién se sentirá en 2027 y sería de alrededor de 1,5 billones de pesos.
Este punto es el que más tensión genera en la negociación, ya que no solo se discute la baja de Ganancias, sino también la reducción de aportes patronales (que afecta al sistema previsional) y cambios en impuestos internos a autos, aviones, embarcaciones y bienes considerados suntuarios.
Financiación de las indemnizaciones
Otro foco de debate es la creación del Fondo de Asistencia Laboral, por el cual las empresas aportarían un 3% de las contribuciones que hoy van a la ANSES para cubrir eventuales despidos.
En las conversaciones se analiza que este mecanismo sea exclusivo para las PYMES y no para las grandes compañías, con el objetivo de financiar las indemnizaciones. El Gobierno sostiene que el sistema previsional se financia en su mayor parte con recursos del Tesoro y no solo con aportes patronales.