Cerca de las 19, Ariel le dijo a Claudia que compraría el último vino y le pidió que espere un par de minutos que iba hasta un kiosco cercano en el auto y volvía. La mujer bajó sin sospechar que unos segundos más tarde, arribaría al lugar el hoy detenido en la causa, al mando de un automóvil, junto a otros dos sujetos, quienes sin mediar palabra la golpearon y la arrastraron hasta dentro del descampado y una vez allí, la abusaron sexualmente por turnos, la sodomizaron. "Mientras me violaban, "Mandu" me decía, agradecé que sos vos y no tu hijo", todos se reían; "así arreglamos las cosas en La Chola, decía otro de los que me abusó". Luego del ataque, la subieron al auto para trasladarla y arrojarla en otro descampado.
"Me golpearon y lastimaron. Tenía manchas de sangre y heces por toda mi ropa. Apenas me podía mover, mi mano estaba llena de espinas, mis pantalones estaban rotos, mi celular también, pero alcancé a llamar a mi papá para que me busque. Llegó junto a una prima que no podía creer lo que me había pasado. A ella le conté todo lo que me habían hecho. Mi madre me ayudó a bañarme y pusimos mis ropas en una bolsa para luego dársela a la Policía. Yo no quería denunciar lo que me pasó porque sabía que nada iba a pasa, porque la fuerza de seguridad es cómplice. Quien me agredió tiene amigos dentro de ella a tal punto que luego que lo denunciara por narcotráfico, nunca le encontraron nada en la casa y eso que le hicieron varios allanamientos. Todos lo conocen en el pueblo y saben que vende", contó la mujer.
Fue un complot
Para Claudia, todo lo que le sucedió fue un complot orquestado para vengarse por lo que había denunciado. "¿Cómo se puede explicar que solo haya una persona detenida en la causa, ni el entregador, ni los otros dos que me violaron están presos? ¿Cómo se explica que mi declaración ante la División de Delitos Sexuales se haya viralizado en mi pueblo puntualmente si no es que alguien de adentro de la Comisaría de San Luis del Palmar lo hizo público? Yo le conté a un efectivo inicialmente lo que hacían Sánchez y la esposa y a partir de allí empezó mi calvario, persecución, hostigamiento con mi hijo, que le secuestraron tres veces la moto pese a tener toda la documentación en regla. Toda esta prueba también está en manos de la Justicia", enfatizó la mujer, quien en todo momento sostuvo que busca justicia por lo que le hicieron y para terminar con la droga en su pueblo.
"San Luis del Palmar no es un pueblo tan grande, nos conocemos todos y todos conocen a este personaje y lo que hace, pero no todos tienen el valor de denunciarlo; y los que lo hicimos pagamos el precio de hacer lo correcto. La droga ganó las calles del pueblo y este hombre está protegido por quienes tienen que erradicarla", dijo.