La recaudación tributaria alcanzó $16.231.830 millones, con una suba interanual nominal de 20,1%, según datos oficiales. El IVA como termómetro del consumo creció 13,7% con una caída del 16,1% en su componente aduanero, lo que refleja debilidad en el comercio exterior y la demanda. “No nos sobra nada”, sostienen fuentes del gobierno.
Las preocupaciones principales de Nación son el consumo masivo y la industria manufacturera, ya que siguen débiles, con caídas interanuales en ventas minoristas y una recuperación heterogénea de la industria; mejoras mensuales pero retrocesos en la comparación anual.
En paralelo, la oposición y los gobernadores advierten que la caída de los recursos coparticipables y de las transferencias nacionales genera tensión en las cuentas locales, complicando la negociación salarial en distritos clave. Algunos mandatarios buscan un nuevo pacto fiscal.
Cuando haya señales de recuperación del agro, energía y exportaciones que traccionen al resto de la economía y mejoren la recaudación a nivel general, el Gobierno insistirá en retomar la discusión tributaria.