La suspensión del discovery fue un pedido de la Procuración del Tesoro, que conduce desde hace pocos días Sebastián Amerio, por considerarlo intrusivo. El organismo indicó que ya produjo 115.000 páginas de documentación y que facilitó aproximadamente 37 horas de testimonio de siete funcionarios de alto rango y que, pese a eso, los demandantes continúan haciendo más requerimientos.
Del lado opuesto, los fondos reiteraron en su última presentación que la Argentina podría haber suspendido el discovery durante el trámite de la apelación si hubiera depositado las garantías que había fijado la jueza de primera instancia. El país desistió de hacerlo y, por ello, los beneficiarios del fallo podían continuar con el proceso previo a los embargos mientras avanzaba la apelación primaria.