Ezequiel “Pocho” Lavezzi volvió a mostrarse con total honestidad al hablar públicamente sobre su lucha contra las adicciones y los problemas de salud mental que lo llevaron a internarse en 2023. En una entrevista íntima, el exjugador de la Selección Argentina compartió detalles de su proceso de recuperación y dejó en claro que sigue dando pelea día a día: "Hoy sigo luchando y sigo en tratamiento para seguir mejorando", expresó con crudeza.
Durante la charla, relató cómo fue su experiencia dentro de la clínica, un entorno completamente ajeno a su vida habitual: “Me interné, estuve pasándola en una clínica con gente que no conocía, que notaba que no tenía nada que ver con mi palo. Todo eso también te lleva a darte cuenta de cómo te fuiste equivocando en el camino y decís: no quiero esto”. Su testimonio refleja un proceso de introspección profundo, en el que comenzó a tomar dimensión de sus decisiones y sus consecuencias.
Uno de los momentos más sensibles que compartió tuvo que ver con su familia, en particular con su hijo: “Una de las cosas que me marcó fue que mi hijo me escucha y me diga un montón de cosas y dije: ‘No, ¿qué estoy haciendo?’. Se daba cuenta de cosas y vos decís: ‘No le puedo cagar la vida a mi hijo’”.
El exdelantero también destacó el rol fundamental que tuvo el fútbol en su vida, especialmente en su juventud: “Hubo muchos chicos de mi edad que el barrio se los comió. Tengo muchos amigos que se murieron. Me considero un afortunado y que el fútbol me salvó”. En ese sentido, reconoció que su carrera le permitió escapar de un destino que afectó a muchos de sus conocidos.
En otro tramo, habló sobre la ansiedad que comenzó a atravesar y cómo logró enfrentarlo con el apoyo de su entorno: "Viví con ansiedad. Me lo encontré de golpe a eso, pero por suerte tuve mi familia y gente muy linda al lado que me ayudó a que tomara decisiones para mejorar", explicó, dejando en evidencia la importancia del acompañamiento en momentos críticos.