“Nuestra visión es que, por encima de cualquier diferencia, tenemos la obligación de cuidar esta oportunidad de cambio que eligieron los argentinos. Podemos tener matices o distintas miradas con el gobierno, y cuando vemos un error lo señalamos con responsabilidad”, explicaron fuentes del PRO a este medio.
“Pero lo que no tenemos que hacer, bajo ningún punto de vista, es hacerle el juego a los que quieren que todo explote para volver al pasado”, aclararon en referencia al kirchnerismo. “Es importante cuidar la idea e intentar construir y fortalecer aún en las diferencias”, añadieron.
Por supuesto, no se trata de un apoyo incondicional: “Esto no es solo una responsabilidad del PRO, también lo es del oficialismo y de todas las fuerzas que, aun teniendo diferencias, entienden que no podemos volver atrás y echar por tierra el esfuerzo y la esperanza de millones de argentinos”.
La cuestión de fondo es que de uno y otro lado (PRO y La Libertad Avanza) están convencidos de que no hay manera de ganar la provincia sin el otro. Eso incluye al propio Macri, aun mientras dentro y fuera de su partido crecen las presiones para que encabece una lista el año que viene.
“No va a armar una candidatura si eso le hace ganar al kirchnerismo”, sentenció a TN un referente bonaerense. En ese sentido, sí valoró la posibilidad de posicionar al PRO en el tablero político. “Cada uno tiene que hacer su juego, pero dentro de ese marco”, expresaron.