Las agencias iraníes informaron la reapertura del aeropuerto internacional de Teherán, que había cerrado por los misiles israelíes.
El intercambio de disparos entre Irán e Israel se produjo en un momento clave para los esfuerzos diplomáticos, con Pakistán actuando como mediador. El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, advirtió que la diplomacia sigue activa, aunque podría verse afectada por los combates.
Mientras Baqai hablaba en el Ministerio de Exteriores, una explosión sacudió el edificio, seguida de estallidos atribuidos a sistemas de defensa aérea.
El ministro del Interior de Pakistán, Mohsin Naqvi, viajó a Teherán para entregar una “carta especial” al líder supremo, Mojtaba Jamenei, en un intento por destrabar la situación.