Tras recibir atención, la mujer intentó comunicarse con la Federación Caboverdiana de Fútbol para exponer la situación, aunque aseguró que no obtuvo respuesta. La denuncia quedó formalizada ante una comisaría de Nueva Zelanda, donde este tipo de delitos puede recibir penas de hasta 20 años de prisión en caso de una condena.
Mientras avanza la investigación, Cabo Verde se prepara para enfrentar a Argentina por los 16avos de final del Mundial 2026, en un partido marcado ahora por una situación que excedió completamente lo deportivo.