Desde el Municipio remarcaron que el objetivo no es recaudatorio, sino promover que cada frentista se haga responsable de su vereda y, al mismo tiempo, contar con herramientas que faciliten ese cumplimiento.
La declaración de emergencia propuesta al Concejo busca fortalecer este proceso y darle a la gestión municipal un marco para ampliar y profundizar las acciones. La responsabilidad es del propietario; el Municipio, por su parte, pone herramientas y acompañamiento a disposición para que reparar la vereda sea posible y contribuya a una ciudad más segura, accesible y ordenada.