Ese apartado apunta contra las compañías vinculadas con el proyecto de explotación hidrocarburífera Sea Lion, en la Cuenca Malvinas, impulsado por la británica Rockhopper y la israelí Navitas, y alcanza también a empresas asociadas con ellas en otros emprendimientos.
En paralelo, diputados libertarios mantuvieron reuniones para revisar la letra del proyecto que se llevará al plenario. Giudici y Adrián Pagán, secretario parlamentario de la Cámara baja, participaron de esos encuentros.
Entre los cambios en discusión figura una delimitación de las sanciones para otras empresas que sean operadoras directas, licenciatarias, proveedoras o accionistas de proyectos considerados ilegales por el Gobierno argentino.
De esa manera, el oficialismo buscaría contemplar los planteos de la administración estadounidense, en una negociación en la que también tuvo un papel relevante el embajador Peter Lamelas.
El Consejo de Seguridad y el control del Congreso
El proyecto establece que el Consejo de Seguridad tendrá facultades para aceptar o rechazar inversiones de Estados o empresas con capitales extranjeros. Entre los cuestionamientos planteados durante el debate aparece la posibilidad de que ese organismo, integrado por representantes del Poder Ejecutivo, tenga un amplio margen para interpretar y aplicar la norma que apruebe el Congreso.
Aunque el canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, no defendieron el proyecto ante la Cámara de Diputados, la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy, presentó un informe extenso ante el plenario.
Durante su exposición, anunció que el Poder Ejecutivo aceptó incorporar una Comisión Bicameral para hacer un seguimiento de las decisiones del Consejo de Seguridad. La propuesta había sido impulsada por el diputado aliado Eduardo Falcone, del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), para garantizar la participación del Parlamento.
Según el cambio anunciado, el Poder Ejecutivo deberá informar a la Comisión Bicameral, dentro de las 48 horas, las medidas de seguridad que adopte el Consejo.
Otro de los puntos que el oficialismo prevé modificar es el artículo 111, que establece sanciones por la injerencia extranjera en procesos electorales y campañas de desinformación.
La nueva redacción excluiría expresamente a los periodistas, la investigación académica y la actividad diplomática. El cambio responde a pedidos de sectores cercanos al Gobierno, como la Unión Cívica Radical, y a cuestionamientos de Unión por la Patria, entre ellos los planteados por la diputada bonaerense Agustina Propato.
Taiana cuestionó la posición de Estados Unidos sobre Malvinas
Desde Unión por la Patria, el diputado y excanciller Jorge Taiana volvió a cuestionar la política exterior del Gobierno y su relación con la administración de Donald Trump.
“Lo venimos advirtiendo hace tiempo: Estados Unidos no respalda el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas. Su posición de neutralidad se mantiene intacta, pese al alineamiento ciego de (Javier) Milei. El discurso malvinero del Gobierno se desmorona cuando choca con los intereses de (Donald) Trump”, afirmó.
Las críticas se suman al debate sobre el alcance del proyecto y las modificaciones que impulsa el oficialismo para conseguir el respaldo de sus aliados parlamentarios.