Dado que a los israelíes en el extranjero no se les permite el voto a distancia, la ONG estadounidense AID Coalition, al frente de la iniciativa Fly&Vote que facilita el regreso de los israelíes para votar, estima que al menos 67.000 han vuelto para ejercer su derecho al voto, la mayoría desde Europa y Estados Unidos.
Las elecciones pondrán el termómetro al país, tras una legislatura que comenzó con las mayores protestas de su historia tras el intento de Netanyahu de lapidar la independencia del poder judicial, se vio atravesada por la masacre del 7 de octubre, los rehenes y la ofensiva contra Gaza, y arrastra una consecución de escaladas bélicas contra Líbano e Irán, la última este marzo.
La participación se mantiene respecto a 2022 en las primeras horas de votación
La participación en las elecciones de este martes en Israel se mantuvo prácticamente igual que en los comicios de 2022 en las primeras tres horas de votación, con un 16,7 % a las 10.00 hora local (8.00 GMT) frente al 15,9 % de las elecciones anteriores a la misma hora, anunció la Comisión Electoral Central de Israel.
Según medios israelíes, se trata del porcentaje de participación más alto a esa hora desde 1981. Hasta las 10.00 hora local, votaron en Israel 1,2 millones de personas, de un censo de 7,3 millones.
El portavoz de la Comisión Electoral, Dean Livne, informó en rueda de prensa de los primeros datos de participación, y añadió que durante las primeras horas se registraron menos incidentes que en las elecciones de 2022.
Tan solo citó un incidente reportado por la Policía israelí, que informó en un comunicado de la detención de tres personas por un supuesto caso de soborno electoral, a las que se incautaron sobres con dinero para comprar presuntamente a votantes del partido islamista Raam.