La plataforma china Xiaohongshu, conocida internacionalmente como RedNote, informó este martes de que su colaboración con Mbappé había concluido el 31 de diciembre de 2024, al expirar el contrato. La empresa anunció además que estaba revisando y retirando contenidos relacionados con el jugador.
Por su parte, el portal deportivo Dongqiudi sustituyó el nombre de Mbappé por la expresión “no existe tal persona” en la clasificación del Balón de Oro de 2026, certamen en el que el delantero había terminado segundo. En China, las sátiras sobre antiguos líderes y personalidades vinculadas al Partido Comunista Chino (PCCh) están perseguidas bajo el delito de “difamación de héroes y mártires”. La normativa se aplica en un entorno de fuerte censura de contenidos políticos, lo que explica la reacción inmediata de instituciones y empresas ante el comentario de Mbappé.
La controversia no es un episodio aislado. En septiembre, medios oficiales chinos criticaron al Real Madrid por un mensaje que mencionaba conjuntamente a Nepal y el Tíbet tras una riada, una formulación que la prensa local consideró “incorrecta”. En abril, el FC Barcelona pidió disculpas después de que apareciera una bandera de Taiwán en una página vinculada a su academia internacional. Meses antes, en febrero, el Real Madrid difundió disculpas atribuidas a su defensa Dean Huijsen por republicar en Instagram un contenido calificado de racista y ofensivo hacia los ciudadanos asiáticos. Estos episodios reflejan la sensibilidad del mercado chino ante cualquier referencia a asuntos territoriales o políticos considerados delicados por las autoridades del país.