La sextorsión es un delito que implica la extorsión a una persona mediante la amenaza de divulgar imágenes, videos o información de contenido sexual obtenida en un contexto privado. Este tipo de chantaje puede perpetrarse tanto en parejas actuales como en relaciones pasadas y acarrea consecuencias legales graves. La ley sanciona estos actos porque vulneran la intimidad, la integridad y la dignidad de las víctimas. Incluso la sola amenaza, aunque no se concrete la publicación del material, ya configura el delito.
Carrillo, en sus declaraciones, sostuvo que no tiene nada que hablar con Fulop y la calificó de “vendepatria”. Además, la acusó de celebrar los hechos recientes en Venezuela y la responsabilizó de desconocer la realidad del país. En otra parte, el actor recalcó: “Ella no existe en mi vida. Yo le dije bruta porque es muy linda pero no es la mejor declarando. Conmigo que no se meta”.
El actor también extendió sus ataques a El Puma Rodríguez, a quien acusó de “traidor a la patria” y relató supuestos favores y pedidos personales relacionados con funcionarios venezolanos. En tono similar, Carrillo amenazó: “Le doy 72 horas para que pida una disculpa a Venezuela, al presidente Maduro y a mi persona, porque sino voy a sacar los videos de él llorando en la Viñeta. Ya publiqué los audios pidiendo la reunión”.
Las amenazas de Carrillo generaron una ola de repudio. Diversas voces del espectáculo y especialistas en delitos digitales advirtieron que la sextorsión es una práctica delictiva que debe ser denunciada y que ninguna situación personal justifica la exposición ni la intimidación con material íntimo