Pero parece que el libertario no será un simple espectador, sino que aprovechará su cercanía con las tablas para despuntar el que parece ser su gran vicio: cantar, algo que viene haciendo cada vez con más asiduidad, pese a su aparentes pocos dotes.
"Y la sorpresa es que sobre el final del show le vamos a preguntar al público si tiene ganas que el Presidente cante, y ahí seguro nos dice que si, y el Presidente nos va a deleitar con su repertorio", sostuvo Fátima.