En cuanto a la continuidad de las tareas, adelantó que “una vez que salgamos del parque Cambá Cuá, donde permaneceremos por tres o cuatro días porque son ejemplares grandes, vamos a entrar al barrio Ferré”, ampliando así el alcance de los trabajos a otros puntos de la ciudad.
Sobre la metodología, Gómez Sierra indicó que “el relevamiento se hace a través de inspectores que generan un informe y nos envían al área, y a partir de ahí se van ejecutando”, lo que permite priorizar las intervenciones según el riesgo detectado.
El subsecretario también remarcó que la extracción de ejemplares se complementará con acciones de reposición. “Todos los árboles que se extraigan porque corren peligro de caer, se repondrán a partir de los primeros días de abril, si acompaña la temperatura, ya que comienza la época de plantación”, afirmó.
En paralelo, el área de Espacios Públicos aprovecha los restos vegetales para generar insumos útiles para el mantenimiento de los espacios verdes. “Se está trabajando con la máquina chipeadora de ramas para generar un mulching orgánico –acolchonado de hojas y cortezas- para poner en la base de los árboles, y también para ocuparlo como ornamentación en el mismo lugar”, explicó.
En ese sentido, agregó que “el mulching orgánico, que se coloca en la base de los árboles, ayuda a mantener más la humedad en la tierra, y a su vez al mezclarse con la tierra se genera un compost que también puede ser utilizado para la ornamentación y el embellecimiento del lugar y de otras plazas y parques de la ciudad”.
Las tareas forman parte del plan municipal de mantenimiento del arbolado urbano y prevención de riesgos, con el objetivo de preservar los espacios públicos y garantizar la seguridad de quienes los utilizan diariamente.