A través de un comunicado oficial, el Ejército de Israel confirmó que llevó a cabo una operación que impactó “los cuarteles generales de seguridad interna en la ciudad central de Isfahán, un cuartel general de policía y otras instalaciones utilizadas por la Guardia Revolucionaria y la fuerza paramilitar Basij”.
Asimismo, también ya había anunciado sus ataques a Beirut, en el Líbano, y a otras zonas de Irán. En ese contexto, países del Golfo Pérsico denunciaron ataques durante la madrugada, respuesta de Teherán.
Toda esta escalada bélica, donde varias personas, ya sean civiles así como también militares, pierden la vida, también implica una afectación directa en los mercados, donde el precio del barril de petróleo ya superó los 100 dólares, ubicándose en su nivel más alto en los últimos cuatro años.
Incluso, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se hizo eco de esta situación económica y aseguró que el aumento del petróleo será algo “de corto plazo”, aunque afirmó que sería “un precio muy bajo a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo”.
Israel ataca objetivos iraníes en IsfahánLas Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) informaron acerca del lanzamiento de ataques contra objetivos iraníes en la ciudad de Isfahán, situada en el centro-oeste de Irán. Los objetivos elegidos y bombardeados fueron centros de mando de seguridad del régimen, así como también instalaciones vinculadas a la Guardia Revolucionaria y otros sitios de lanzamiento de misiles. Además, según lo descrito por Israel, la ofensiva alcanzó a una instalación de producción de motores de cohetes.
Asimismo, el Ejército israelí señaló que la Fuerza Aérea llevó a cabo la operación con información de la Inteligencia Militar.
“La Fuerza Aérea israelí completó una nueva oleada de ataques contra infraestructuras en Irán pertenecientes al régimen iraní”, fue una de las frases del comunicado oficial.
Israel vinculó a las estructuras atacadas con la actividad del aparato de seguridad de Irán. “Las fuerzas de Seguridad Interna y Basij constituyen un brazo central en la represión de la población civil iraní y son responsables del uso de violencia brutal y sistemática contra ella”, describieron.
En ese sentido, los ataques -según explicaron desde la nación judía- buscan “profundizar el daño a los sistemas centrales y a los fundamentos del régimen iraní”.