Sus palabras resonaron durante una llamada telefónica con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, en donde también ambos líderes aprovecharon para repasar el devenir de los acontecimientos de las últimas horas en la región, según comentó la agencia iraní Mehr.
“Irán no pretende atacar países vecinos ni entrar en conflicto con ellos”, advirtió el presidente de la nación islámica, pero comentó que la inacción internacional ante esta “guerra impuesta” va a generar “caos e inestabilidad”.
En ese sentido, denunció los ataques “criminales” por parte de los Estados Unidos y del “ente sionista” (para referirse a Israel) que se confabularon para atacar a Irán.
Las Fuerzas Armadas iraníes acusaron este mismo miércoles de que tanto Washington como Tel Aviv atacaron un banco del país “tras fracasar en sus objetivos militares”, lo que le da la posibilidad de “manos libres” a Teherán para atacar en respuesta y de forma “dolorosa” contra varios centros económicos de Medio Oriente.
Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció este miércoles por la madrugada que llevarán a cabo una nueva oleada de ataques contra Israel y las bases estadounidenses en Irak.
Desde el inicio de la guerra, Irán ha bombardeado de forma sistemática y regular a Israel y a otros países del golfo Pérsico, como Qatar, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos, locaciones donde están ubicadas bases estadounidenses.