El relevamiento destaca que el turista priorizó destinos próximos a su lugar de origen. La oferta recreativa este año estuvo volcada a lo cultural y conmemorativo, con una fuerte presencia de actividades de acceso libre. Asimismo, sorprendió la cantidad de turistas internacionales circulando en los principales centros urbanos, lo que aportó dinamismo a la gastronomía y las ferias locales.
A diferencia de otros años, la dinámica no mostró picos marcados, sino una dispersión territorial donde primaron las experiencias antes que el consumo intensivo.
El clima inestable, con alternancia de sol, lluvias y viento, no impidió que las ciudades mantuvieran un buen ritmo de actividad, especialmente en propuestas nocturnas y eventos al aire libre.