Georgieva aconsejó “esperar y observar” antes de tomar decisiones que puedan empeorar la situación y resaltó la importancia de la coordinación internacional. Al mismo tiempo, instó a los bancos centrales a estar preparados para subir los tipos de interés y endurecer sus políticas si las expectativas de inflación comienzan a incrementarse, algo que, “afortunadamente”, aún no está sucediendo.
“La solidez de la economía mundial se ve puesta a prueba una vez más por la guerra en Oriente Medio, ahora en pausa”, concluyó Georgieva, subrayando que los efectos de este conflicto podrían dejar cicatrices en la economía global que tardarán años en sanar.