De acuerdo con el cronograma previsto, la primera aeronave arribará al país en diciembre de este año, mientras que la segunda será incorporada a mediados de 2027. Los Textron B-360ER MPA fueron desarrollados sobre la plataforma Beechcraft King Air 360ER y están configurados especialmente para operaciones ISR (Intelligence, Surveillance and Reconnaissance) en el Atlántico Sur.
Las aeronaves estarán equipadas con sensores infrarrojos, radar de búsqueda de superficie, sistemas AIS para identificación automática de buques, comunicaciones satelitales, enlaces de datos y sistemas integrados de comando y control. Su función será fortalecer las tareas de vigilancia oceánica, detección de embarcaciones, identificación de tráfico marítimo y reconocimiento aeronaval sobre la Zona Económica Exclusiva argentina.
La cooperación bilateral también incluye la incorporación de vehículos aéreos no tripulados capaces de despegar y aterrizar verticalmente desde los patrulleros oceánicos de la Armada Argentina. Según fuentes oficiales, estos drones permitirán ampliar las capacidades de vigilancia marítima embarcada y mejorar el monitoreo sobre el Atlántico Sur.
La preocupación por la pesca ilegal china en el Atlántico Sur
Uno de los ejes geopolíticos centrales del acuerdo está vinculado al control de las flotas pesqueras extranjeras que operan en el límite de la milla 200, especialmente embarcaciones provenientes de China. En el ámbito de la defensa y la seguridad marítima, el fortalecimiento de las capacidades de vigilancia sobre la Zona Económica Exclusiva es considerado estratégico para mejorar el monitoreo de las actividades pesqueras cercanas a las aguas jurisdiccionales argentinas.
Fuentes cercanas al programa señalaron que la iniciativa también forma parte de la estrategia hemisférica de seguridad marítima impulsada por Estados Unidos para el Atlántico Sur y la proyección hacia el área antártica.
No obstante, voceros oficiales aclararon a ‘Infobae’ que las capacidades de monitoreo derivadas del programa estarán destinadas exclusivamente a aguas bajo control argentino y no abarcarán el área en disputa con el Reino Unido alrededor de las Islas Malvinas.
Modernización de la Aviación Naval y nuevos sistemas de control marítimo
El acuerdo también prevé la modernización de capacidades ya existentes dentro de la Aviación Naval argentina. Entre los puntos destacados aparece la actualización de un avión Beechcraft B-200M Cormorán de la Armada, que ahora cuenta con cámara multiespectral, nuevos sistemas de comunicaciones, enlaces de datos y sistemas de comando y control.
La integración tecnológica incluye el sistema de vigilancia marítima Wescam MX-10, una cámara electroóptica e infrarroja de alta definición destinada a operaciones de reconocimiento, identificación y seguimiento de embarcaciones. Según el documento oficial, estas herramientas “mejoran significativamente las capacidades de vigilancia de los espacios marítimos” y fortalecen las tareas de control sobre aguas jurisdiccionales argentinas.
Otro de los componentes incluidos en la cooperación es un simulador para las aeronaves P-3C Orión recientemente incorporadas por la Argentina, consideradas una de las principales plataformas de exploración marítima de largo alcance utilizadas por la Aviación Naval.