En el caso de Corrientes, además de la disminución general del consumo, los números expusieron un claro predominio de los combustibles de menor costo, una tendencia que se profundiza en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la necesidad de reducir gastos cotidianos.
La nafta Súper volvió a consolidarse como el producto más elegido por los usuarios correntinos. Durante abril se despacharon 12.073 metros cúbicos, volumen que representó el 45,5% de todas las ventas registradas en la provincia. Es decir, prácticamente uno de cada dos litros comercializados correspondió a este tipo de combustible.
En segundo lugar quedó el Diésel Común, con 6.420 metros cúbicos vendidos, equivalentes al 24,2% del total provincial. Entre ambos productos concentraron cerca del 70% del mercado correntino durante abril.
Por su parte, el Diésel Premium alcanzó los 4.816 metros cúbicos comercializados, con una participación del 18,1%, mientras que la nafta Premium registró ventas por 3.236 metros cúbicos, lo que representó apenas el 12,2% del expendio total.
El comportamiento del mercado muestra una fuerte inclinación de los consumidores hacia las variantes más económicas, especialmente frente a las sucesivas actualizaciones de precios registradas en los surtidores durante los últimos meses. La diferencia de valores entre combustibles comunes y premium comenzó a influir de manera cada vez más determinante en la decisión de carga de los automovilistas.
Desde estaciones de servicio locales señalan que muchos clientes modificaron sus hábitos de consumo para sostener la movilidad diaria sin que el gasto mensual se dispare. En ese sentido, explican que numerosos conductores que antes utilizaban naftas Premium optaron por migrar a la Súper como forma de reducir costos sin resignar cantidad de carga.
La situación también impacta en sectores productivos y comerciales que dependen fuertemente del transporte terrestre. Empresas de logística, transportistas y productores agropecuarios deben afrontar incrementos constantes en sus costos operativos, lo que repercute directamente en la demanda de combustibles y en la administración de recorridos y servicios.
Otro dato que observan desde el sector estacionero es una mayor racionalización del consumo. Muchos usuarios ya no llenan completamente los tanques de combustible y prefieren cargas parciales para administrar mejor el dinero disponible durante el mes. Esa modalidad comenzó a repetirse con frecuencia en distintos puntos de la provincia.
A nivel nacional, el informe de Surtidores también señaló que los combustibles comunes fueron los más afectados por la caída del consumo. La demanda de nafta Súper descendió 1,63% interanual y el diésel Grado 2 cayó 9,96%, mientras que los productos Premium mostraron leves subas.