Lazaroff sostuvo que lo que hace más difícil de comprender esta situación -y más difícil aún de justificar- es que existe una norma específica, sancionada por el propio Congreso nacional, que obliga a evitar exactamente lo que está ocurriendo. La Ley 27.793, aprobada en 2025 y reglamentada mediante el Decreto 84/2026, declara la Emergencia Nacional en Discapacidad en Argentina hasta el 31 de diciembre de 2026, con posibilidad de prórroga. Su propósito explícito es garantizar la continuidad de las prestaciones, actualizar el financiamiento y proteger los derechos de las personas con discapacidad.
La diputada Lazaroff fue categórica al respecto: «La ley no está para ser declamada, está para cumplirse». Y advirtió que el Cottolengo Don Orione de Itatí es la prueba más palpable de que esa declaración de emergencia todavía no se traduce en hechos concretos para las instituciones que más la necesitan.