En las últimas horas, Trump había anunciado que su país lanzaría un ataque militar a gran escala contra Irán. Según el mandatario, la ofensiva se ejecutaría con extrema dureza y adelantó un ambicioso plan para tomar el control de la infraestructura clave del crudo iraní, trazando un polémico paralelo con la situación de Venezuela.
La declaración, difundida a través de sus canales oficiales y replicada por la Casa Blanca, se produjo en una fecha de altísima exposición global: la jornada de inauguración de la Copa del Mundo 2026, evento del cual Estados Unidos es uno de los países anfitriones.
Fiel a su estilo directo y confrontativo, Trump aseguró en sus redes sociales que la capacidad de respuesta del régimen islámico está severamente disminuida. “¡Su Armada, Fuerza Aérea, Radar, Defensa Antiaérea y todas las demás formas de defensa, junto con la mayor parte de su capacidad ofensiva, han desaparecido!”, indicó el mandatario estadounidense.