Respecto al aliento para el plantel y el cuerpo técnico, “El Fideo” sumó: “Los chicos saben que tienen el apoyo mío desde el primer día, así que apoyando como siempre”.
“Estoy muy contento. Feliz. Siento que di un paso importante en dejar y que los más chicos sigan, y creo que hice muy bien. Los chicos llegaron de vuelta a la final y, con lo de ayer, creo que no se les puede pedir nada más”, sentenció el delantero de Rosario Central.
De esta manera, los nombres que picarían en punta para entregar la copa por el lado argentino serían Mario Kempes y Oscar Ruggeri, campeones con la Selección en el 78 y 86 respectivamente.