En cambio, Marco Rubio -secretario de Estado- y Pete Hegseth -secretario de Defensa- consideran que Irán nunca cederá posiciones en Ormuz y que no tiene intenciones de desmantelar su programa nuclear.
Desde esta posición, Rubio y Hegseth consideran que la ofensiva militar es clave para obligar al régimen chiíta a aceptar las reglas de juego que pretende Estados Unidos para abrir el Estrecho y terminar con la iniciativa atómica de Irán.
El líder republicano escuchará este martes a Netanyahu, mientras los negociadores de Pakistan y Qatar intentarán aplacar las exigencias de Irán para abrir una nueva ronda de conversaciones.
Trump ya probó con la diplomacia, y no le funcionó.