Allí se cerrará el acuerdo con las fuerzas aliadas y los gobernadores dialoguistas de elevar del 15% al 25% el límite para la venta de tierras, uno de los puntos más resistidos del articulado de la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. El texto ya acumula 16 borradores.
El giro en la negociación pasaría de una propuesta original que buscaba eliminar casi por completo los límites y restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros, a fijar un tope mayor al vigente, que hoy es del 15% (artículo 8 de la Ley 26.737). El nuevo borrador establecería un límite del 25% “por provincia”, con autorización tanto del Poder Ejecutivo nacional como del gobierno provincial correspondiente. El texto también prevé la prohibición de compra por parte de personas jurídicas con participación estatal extranjera directa o indirecta, salvo autorización expresa de la provincia y la Nación, y establece que esa potestad no podrá delegarse en un funcionario con rango menor a secretario de Estado.
La estrategia de la senadora Bullrich se habría impuesto a la del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, autor de la redacción original, que había resistido los cambios. El antecedente inmediato es el cuarto intermedio del 16 de julio, cuando el oficialismo decidió postergar el tratamiento en el recinto por los reparos de Sturzenegger a las incorporaciones sobre la potestad de las provincias.