A su turno, el intendente Ramón Barrios rescató la dimensión ética del prócer al reflexionar sobre su trayectoria. "Aquel 17 de agosto de 1850 daba su último aliento el hombre que nos dio el bien más preciado: la libertad. Quizás la mayor enseñanza de San Martín no reside únicamente en su victoria, sino en su renuncia. Pudiendo aferrarse al poder, eligió dar un paso al costado cuando entendió que la unidad era más importante que cualquier ambición personal", expresó el jefe comunal.
En el plano de la gestión, Juan Pablo Valdés y el intendente comunal ratificaron el compromiso de coordinar un plan de obras e infraestructura pública de cara a los 400 años de la primera fundación de la localidad, hito histórico que se conmemorará el próximo año.
Luego de las alocuciones, las autoridades procedieron a la colocación de ofrendas florales, la ejecución de la Diana de Gloria, el homenaje al Sargento Cabral y la firma del libro de visitas en el templete histórico, concluyendo la jornada con un tradicional desfile cívico-militar.