Fuera de las franjas establecidas, las operaciones continuarán con normalidad, pero los pasajeros con vuelos previstos en esos lapsos podrían enfrentar demoras, reprogramaciones o cancelaciones en los servicios comerciales.
“Si se producen demoras o cancelaciones, no será por culpa de los trabajadores. Hemos comunicado la medida de fuerza con suficiente antelación para que el Gobierno pudiera responder a cada una de nuestras demandas y eso hasta ahora no sucedió”, señaló Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional.
“Los salarios se encuentran absolutamente deteriorados y no se corresponden con las altas responsabilidades que se ejercen en el sector. Además, todos los días las condiciones laborales empeoran”, continuó.
El secretario general cerró con una advertencia: “Si no se abre una instancia de diálogo responsable, real, necesariamente el conflicto se va a profundizar”.
La medida de fuerza se enmarca, según explica el gremio, en los incumplimientos en los pagos de adicionales desde enero y ante la falta de respuesta por parte de las autoridades a los reclamos para mejorar las condiciones laborales.
Según ATE, el poder adquisitivo de los trabajadores de la administración pública nacional acumula una pérdida superior al 40% desde el inicio de la gestión Milei.