En esa línea, agregó que la propuesta también busca “empezar a hablar del tema de la circularidad de los objetos, de darles una segunda vida a objetos que ya fueron usados, que no son nuevos, pero que están en buen estado y que se pueden seguir usando”.
De esta manera, el Mercado de Pulgas propone recuperar el valor de aquellos objetos que, aunque ya no tienen utilidad para sus propietarios actuales, pueden continuar su ciclo de uso en manos de otras personas.