Ese lenguaje remite directamente a Sea Lion y a la explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte. Milei ya había advertido el 2 de abril contra las inversiones de Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum y prometió utilizar todas las medidas diplomáticas necesarias. Entre las herramientas posibles aparecen ampliar acciones contra empresas, contratistas y proveedores, avanzar con pedidos de medidas cautelares, recurrir a nuevos foros internacionales o reforzar por ley las sanciones para quienes financien o faciliten actividades que la Argentina considera ilegítimas. Ninguna de esas alternativas fue confirmada oficialmente para este jueves.
El elemento que terminó de elevar las expectativas fueron las declaraciones de Trump sobre la posibilidad de revisar la posición estadounidense respecto de Malvinas. Washington mantiene formalmente la neutralidad y no anunció un reconocimiento de la soberanía argentina ni una mediación con el Reino Unido. Milei, sin embargo, consideró que ocurrió “algo muy fuerte” respecto de la causa y decidió utilizar una cadena nacional para explicar lo que el Gobierno interpreta como avances.