Milei enmarcó estas decisiones en un contexto global que evaluó como favorable para la Argentina. En ese pasaje, aludió a la reciente postura de Donald Trump y la voluntad de Estados Unidos de revisar su apoyo histórico al Reino Unido, escenario que el presidente argentino vinculó con el nuevo rol estratégico del país como socio confiable de Occidente.
En el tramo final del discurso, exigió el acompañamiento de todo el arco dirigencial y de la oposición. “Podemos discutir mis formas, podemos estar en desacuerdo sobre la política fiscal o cambiaria, pero este tema demanda una pausa, demanda que hagamos nuestras armas a un lado y mostremos un frente unido ante el mundo”, sentenció.