En el plano diplomático, la presentación en la ONU llega en un momento de alta sensibilidad geopolítica, marcado por los recientes cruces entre la administración argentina y el Reino Unido en torno a la soberanía de las Islas Malvinas, desatados tras la cadena nacional del Presidente y el proyecto de Ley de defensa de la soberanía enviado al Congreso.
Si bien la agenda oficial no confirma reuniones bilaterales con Donald Trump o Benjamin Netanyahu, en Balcarce 50 no descartan gestiones de última hora, alimentadas por las expectativas de un guiño del líder republicano respecto al reclamo por el archipiélago austral.