El acuerdo electoral con Alfredo Cornejo en Mendoza le garantizaría respaldos de los radicales Lisandro Nieri y Pamela Verasay de la UCR. Bloque en el que su presidente de la bancada, Rodrigo de Loredo, busca acercarse a los libertarios en las próximas elecciones ya que debe renovar su banca de diputado. Eso lo condicionaría a acompañar el veto del presidente al aumento a las jubilaciones. La misma posición podría adoptar Soledad Carrizo, integrante también de la mesa de conducción de la bancada radical.
El espacio de Innovación Federal que conduce Pamela Calletti, y que representa a los mandatarios de Salta, Gustavo Sáenz, de Río Negro, Alberto Weretilneck y de Misiones, Hugo Passalacqua, sumaría a la mayoría de sus diputados nacionales. Lo mismo sucedería con el bloque Independencia, que responde al gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, son tres legisladores, y los dos diputados de Futuro y Libertad que encabeza Gabriel Chumpitaz. Cuentan, también, con Paula Omodeo de Creo de Tucumán.
Otro gobernador que podría aportar a la estrategia del oficialismo es Marcelo Orrego de San Juan, las dos diputadas del sector, denominado Producción y Trabajo, blindarían los vetos de Javier Milei.
El rechazo a las medidas del presidente estarán plasmados en las determinaciones que concreten Unión por la Patria (UxP) de Germán Martínez, el Frente de Izquierda, Democracia para Siempre de Pablo Juliano, la Coalición Cívica de Juan Manuel López y gran parte de Encuentro Federal de Miguel Pichetto, donde el diputado Francisco Morchio, que responde al gobernador entrerriano, Rogelio Frigerio, podría no estar presente en la sesión y sumaría de ese modo a la estrategia oficialista, ya que los dos tercios necesarios para el blindaje del veto es sobre la base de los diputados presentes en el recinto.
El primer paso para el Gobierno es rechazar las leyes sancionadas que impactan en el gasto público, y luego ver qué sucede con los proyectos de coparticipación que impulsan los gobernadores.