La reforma introduce un nuevo esquema de aportes. A partir de 2028, las contribuciones de las empresas a cámaras o asociaciones empresarias serán voluntarias y no podrán superar el 0,5% de las remuneraciones. En cuanto a los trabajadores, los aportes sindicales —tanto de afiliados como no afiliados— tendrán un tope del 2%, mientras que se mantiene el aporte obligatorio del 6% destinado a obras sociales.
Indemnizaciones: cambios complementarios en el sistemaAunque el artículo original de Infobae se focaliza en la reglamentación, los cambios se vinculan con el rediseño del régimen indemnizatorio ya detallado por el Gobierno: se excluyen del cálculo conceptos como aguinaldo, vacaciones y premios, y se establece un tope equivalente a tres veces el salario promedio del convenio. Además, las empresas podrán abonar sentencias laborales en cuotas, según su tamaño.