Según Reuters, la decisión de Trump se trataría de una represalia contra sus aliados de la OTAN, especialmente el Reino Unido bajo el mando de Keir Starmer, por no alinearse con las operaciones militares de Estados Unidos contra Irán y negar el uso de bases logísticas.
El documento interno filtrado por la agencia de noticias estadounidense sugiere reconsiderar el respaldo a las "posesiones imperiales" británicas, lo que significaría un cambio drástico en la postura tradicional de Washington, que históricamente apoyó a Gran Bretaña durante la Guerra de Malvinas.