Esta posición mantiene la línea de la confrontación, la cual se ve intensificada por los bombardeos activos que mantiene Israel en territorio libanés, lo que ha provocado miles de muertos y desplazados.
Por el lado del Gobierno de Israel, reconoció que el objetivo de este encuentro es alcanzar el desarme total de Hezbollah y que sea expulsado del Líbano, a fin de lograr un vínculo de paz con este país. Aclararon, de todos modos, que no se sentarán a dialogar condiciones con la agrupación terrorista mientras estén desarrollándose ataques contra ellos.
Entretanto, la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, buscará equilibrar la situación en un escenario sumamente complejo, donde también exigirá el desarme del grupo armado y, al mismo tiempo, el respeto a la soberanía del Líbano, sin descuidar los intereses de Israel.