Uno de los puntos centrales fue la integración con Paraguay, que moviliza alrededor de 35.000 contenedores de gran tamaño al año. Los participantes coincidieron en que existe una oportunidad para aprovechar esos flujos y generar un esquema más eficiente mediante la articulación con puertos de la región.
Además, se plantearon condiciones necesarias para el funcionamiento pleno del puerto, como la implementación de un sistema de balizamiento que permita la navegación durante las 24 horas. También se abordaron las limitaciones del marco normativo vigente, que restringe la participación de embarcaciones extranjeras.
En cuanto al modelo operativo, se discutieron alternativas de concesión y la necesidad de brindar previsibilidad a las inversiones. A su vez, se remarcó el potencial del puerto para convertirse en un centro concentrador de cargas a nivel regional.
Finalmente, los participantes coincidieron en que el Puerto de Ituzaingó representa una oportunidad clave para transformar la logística del NEA. Su desarrollo, señalaron, dependerá de la articulación público-privada y de la capacidad de generar escala y eficiencia en el transporte.