El encarecimiento de la nafta tiene un efecto en cadena sobre distintos sectores, ya que impacta en el transporte, la logística y, en consecuencia, en los precios de bienes y servicios, sumando presión a la inflación.
Con este escenario, el mercado sigue de cerca la evolución del conflicto internacional y las decisiones de las petroleras, mientras crece la preocupación por el impacto sostenido en el costo de vida.
Llenar de nafta un auto mediano, alrededor de 50 litros, ya cuesta más de cien mil pesos y los que usan premium gastan más de 120 mil si tienen tanques de 55 litros.