En tanto, Milei tildó de "otra mentira" la teoría del atraso del dólar. Pronosticó un "shock exportador" que hará que los dólares "salgan por las orejas", provocando una apreciación natural de la moneda por confianza y no por intervención.
Finlamente, y fiel a su estilo directo, el mandatario volvió a cargar contra grandes empresarios industriales, mencionando tácitamente a referentes como Javier Madanes Quintanilla (FATE) y Paolo Rocca (Techint). Cuestionó por qué los argentinos deberían pagar neumáticos o tubos de acero más caros para beneficiar a "corruptos ineficientes".