El gobierno libertario señaló que la unificación de sedes diplomáticas, formalizada semanas antes mediante el Decreto 94/2026, tiene como fin “racionalizar el gasto público” y ordenar una estructura más austera y eficiente. Esta decisión implica que la sede ante Bélgica absorberá también las funciones de representación frente al bloque europeo.
Sus previas designaciones fueron analizadas por la Comisión de Acuerdos, presidida por Juan Carlos Pagoto de La Libertad Avanza, en medio de las fuertes críticas del kirchnerismo, representado por Juliana Di Tullio y Mariano Recalde.
Durante la instancia, se plantearon cuestionamientos públicos y anticipos de votos negativos a la designación. Di Tullio, en particular, mencionó la existencia de una denuncia penal contra el ahora embajador.