En el oficialismo esperan que acompañen al Presidente el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del Banco Central, Santiago Bausili; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Los tres participaron en la preparación técnica y política de la reforma que el Ejecutivo enviará al Congreso. “Cuando el tema es económico, va solo el equipo”, agregan.
En distintos despachos adelantan, sin embargo, que la exposición será “más formal” que otras intervenciones del mandatario y que tendrá un contenido principalmente técnico. El jefe de Estado va a explicar los principales cambios en las funciones y la gobernanza del BCRA.
Entre ellos aparecen la recuperación de la preservación del valor de la moneda como mandato central, las restricciones al financiamiento del Tesoro y el endurecimiento de las condiciones para remover a las autoridades de la entidad.
El Presidente ya anticipó que la reforma prohibirá la asistencia directa o indirecta al fisco, eliminará las Letras Intransferibles y limitará la distribución de utilidades. También planteó que la remoción del presidente y del directorio del BCRA requerirá los dos tercios de ambas cámaras del Congreso.
En Nación esperan que Milei contraste el proyecto con el funcionamiento del organismo durante administraciones anteriores. El principal antecedente que utilizará será la modificación de la Carta Orgánica sancionada en 2012, durante la presidencia de Cristina Kirchner y la gestión de Mercedes Marcó del Pont al frente de la autoridad monetaria.
La última reforma amplió los objetivos del Banco Central e incorporó, además de la estabilidad monetaria y financiera, metas relacionadas con el empleo, el desarrollo económico y la equidad social. Milei sostiene que esa modificación habilitó un mayor uso de la entidad para financiar al Tesoro y transferir reservas mediante Letras Intransferibles.
Pese a esa confrontación, en el Gobierno insisten en que el tono central no será partidario. “Será con foco técnico”, expresan cerca de la preparación del mensaje. La intención es que la cadena funcione como explicación del proyecto y como presentación institucional del próximo eje de la gestión.
La Casa Rosada busca además utilizar la exposición para ordenar la narrativa económica de la campaña presidencial de 2027. El oficialismo quiere asociar la reforma con la baja de la inflación y presentar los cambios legales como una garantía para impedir que futuras administraciones vuelvan a financiar el déficit mediante emisión monetaria.
En la mesa política creen que el anuncio permitirá trasladar el debate desde las medidas coyunturales hacia las reglas permanentes del programa. Milei pretende sostener que la desaceleración de los precios no debe depender únicamente de la disciplina fiscal de su gobierno, sino de límites institucionales que alcancen a las próximas gestiones.
La cadena marcará además el comienzo de la estrategia legislativa. El Ejecutivo apunta a tratar la reforma en una megasesión en la Cámara de Diputados hacia fines de agosto, junto con los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, que ingresaron al Congreso la semana pasada. Nación dejó afuera de este primer paquete la posibilidad de reforzar la autonomía del Indec. La propuesta había sido acercada por legisladores libertarios.
El Ejecutivo también prevé impulsar luego el tratamiento del pliego de Bausili. La secuencia definida es aprobar primero la nueva Carta Orgánica y luego impulsar en el Senado el acuerdo para regularizar la designación del funcionario hasta septiembre de 2028. La última cadena nacional no protocolar de Milei fue el 27 de marzo, cuando comunicó el fallo favorable para la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF. Lo acompañaba el Gabinete.