Tras el temblor, los organismos de emergencia de Mendoza permanecieron atentos ante la posibilidad de réplicas y para responder ante eventuales pedidos de asistencia.
Mendoza integra una de las regiones con mayor actividad sísmica del país debido a su ubicación sobre el borde occidental de la Argentina, donde interactúan las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana. Por ese motivo, el registro de movimientos telúricos de distinta magnitud forma parte de la actividad habitual monitoreada por el INPRES.
Las autoridades recordaron la importancia de mantener la calma ante este tipo de fenómenos y seguir las recomendaciones de los organismos de protección civil, especialmente en caso de registrarse réplicas en las horas posteriores al evento.