Al tratarse de un feriado trasladable que cae en lunes, se conformará automáticamente un fin de semana largo de tres días —
sábado 15, domingo 16 y lunes 17—, una combinación inmejorable para propiciar las reuniones familiares, las salidas recreativas o una escapada turística de corta distancia. El Gobierno bien pudo haberlo movido, pero decidió mantenerlo en la misma jornada.
De esta manera, la tan ansiada coincidencia disipará cualquier tipo de confusión: este año, los festejos por el Día del Niño vendrán acompañados de un merecido descanso que permitirá disfrutar a pleno de las dos jornadas centrales sin la preocupación de la rutina laboral del día siguiente.