“Si mirás los últimos 20 años, fuimos un desastre, y si mirás hacia dónde vamos hoy, es todo para bien”, afirmó. Además, planteó que la economía argentina atraviesa una etapa de reconversión y defendió la incorporación del país a los mercados internacionales.
“Si no nos adaptamos al mundo, cerremos las fronteras. Argentina no tiene opción de no conectarse al mundo”, indicó. Con esa definición, el ministro ratificó la política de apertura del Gobierno frente a los reclamos de algunos sectores productivos que advierten por el impacto de las importaciones y la competencia externa.