Los datos del Banco Central también muestran que las billeteras virtuales ya participan en el 75% de las transferencias inmediatas.
Del otro lado, sin embargo, los bancos quieren mantener la exclusividad del depósito de los sueldos porque les asegura un fondeo barato -ya que no remuneran por los saldos en caja de ahorro- que les permite prestar a mejores tasas.
Si tuvieran que salir a competir por los clientes con las billeteras, tendrían que pagar más para retener esos pesos que luego usan para intermediar. Esa dinámica encarecería los créditos, algo que el Gobierno prefiere no incentivar.