En el terreno, los rescatistas enfrentan una serie de obstáculos, principalmente por la superficie inestable y la limitada visibilidad de las grietas, que permanecen ocultas bajo la nieve. Las condiciones climáticas, con temperaturas por debajo de cero, exigen un esfuerzo adicional en cada desplazamiento y limitan la permanencia de los equipos en el área afectada, según informó El Doce.
El operativo sigue activo bajo la coordinación de las autoridades locales, quienes han dispuesto recursos adicionales para ampliar el alcance de las patrullas en los sectores críticos. Se informó que las tareas se desarrollan a ritmo lento debido a la necesidad de extremar precauciones ante el riesgo de accidentes por las grietas y el clima adverso.