En ese sentido, señaló que “como jefe de Estado tengo la posibilidad de alinear esta visión y, desde mi punto de vista, la causa de Israel es una causa justa”, reiteró, “y por lo tanto yo no tengo ningún conflicto entre lo que siento y lo que creo que es correcto, y por eso es que defiendo, digamos, la causa de Israel con la fuerza que lo hago”, subrayó.
Milei dijo estar “conmovido” por la invitación que le hizo llegar el gobierno israelí para volver a ese país de Medio Oriente, donde tendrá como responsabilidad encender una antorcha en la ceremonia por el Día de la Independencia de Israel, siendo el primer mandatario extranjero en intervenir directamente en esa festividad.
Además, el mandatario argentino será condecorado con la Medalla Presidencial de Honor que le otorgará su par israelí, Isaac Herzog, y se prevé una agenda orientada a profundizar la cooperación política y diplomática.
El Gobierno evalúa también anunciar el traslado de la Embajada argentina desde Tel Aviv a Jerusalén como señal para reforzar el vínculo que la gestión libertaria mantiene con el gobierno israelí.
Vale recordar que, en este último sentido, la mayoría de las naciones no reconocen a Jerusalén como capital de Israel. Solo Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Paraguay, Kosovo y Papúa Nueva Guinea tienen sus embajadas en esta ciudad considerada centro espiritual del judaísmo, el cristianismo y el islam.