En ese marco, Medeiros recordó que “las mujeres ya constituían la mayoría del electorado brasileño y han ampliado aún más esa ventaja, acercándose a una diferencia de nueve millones de electoras frente a los hombres: una cifra prácticamente equivalente al electorado de la ciudad de San Pablo. Además de ser mayoría, acuden más a las urnas y registran tasas de abstención más bajas. En una elección muy reñida, ganarse la confianza del electorado femenino es fundamental para todas las candidaturas”, concluyó.
Sin embargo, las mujeres siguen estando subrepresentadas en el mundo político nacional. El Tribunal Superior Electoral reveló que las candidatas representan apenas el 34,85% del total de postulantes a un cargo electivo. La ley exige una cuota mínima del 30% de los candidatos de cada género.
De los aproximadamente 20.500 candidatos, solo 7100 son mujeres. En el Congreso hay 103 legisladoras sobre un total de 594 parlamentarios, el 17,3% del total. Son 88 diputadas y 15 senadoras.
Pero no solo entre las mujeres Lula concentra sus posibilidades. El sondeo reveló que el actual presidente amplió a 26 puntos su ventaja sobre su rival entre los votantes de baja renta. Ocurre lo mismo entre los beneficiarios de “Bolsa Familia”, el principal programa social del gobierno que otorga ayuda financiera a sectores en situación de pobreza o extrema pobreza.
Allí la diferencia es mayor: 59% a 27%, dijo en X el director de Quaest, Felipe Nunes.
La encuesta, encargada por el diario O Globo y la televisión Globo, fue realizada entre el jueves y el domingo por Quaest con 2400 entrevistas a electores de todo el país.