En España no hay prohibición para usar el nicab o el burka en espacios públicos, aunque en noviembre del año pasado la ultraderecha registró en el Congreso español una iniciativa para prohibirlo, lo que reavivó el debate sobre el velo islámico integral, aunque finalmente su prohibición fue rechazada en febrero por el Congreso.
En casi una decena de países europeos ya existen leyes que prohíben o restringen el cubrimiento total del rostro en el espacio público, a menudo con el argumento de la seguridad o la promoción de valores de igualdad entre hombres y mujeres.